¿Yoga al desnudo?

FullSizeRender-4Muchas tendencias y locuras van saliendo cada día respecto a la práctica de Yoga y a los estilos.

Nos encontramos con nuevas invenciones y formas de llamar al Yoga, hay nombres estrafalarios como YogaBeer o Yoga with Goats, todas parecen ser tendencias muy cool traídas de New York y consumidas a toda prisa y con mucho entusiasmo.

A mi personalmente me llamó tanto la atención lo del Yoga con Cabras, así que decidí experimentar por mis propios medios esto de hacer Saludos al Sol en medio de las cabras.

Podéis ver el video en el Instagram: se me ve allí en la montaña dolomita italiana, sobre el pasto. Fue una experiencia nueva, muy lindo, recuerdo al gran cabrón, papá de la manada, que se acercaba y me ponía su cabeza para que le acariciara. Tuve miedo porque su cornamenta no era del todo petita. Fue una buena experiencia pero más que nada por la conexión con los animalitos. No me imaginaría haciendo Sirsasana en medio de las cabras.

Y esto del Naked Yoga..  ¿qué onda?

Se sabe que surgió en New York hace unos años y sigue teniendo sus adeptos.

Imaginate ir a tu estudio de Yoga, despojarte de tus atuendos y practicar sin pudor a ser visto, simplemente centrados en la respiración y la práctica.

Muchos opinan que puede ayudar a la gente a ganar confianza sobre sí mismos, y aceptarse tal cual uno vino al mundo, con defectos y virtudes.

Y fue entonces cuando me dije…. let´s do it!

Ya sabéis que la curiosidad mató al ratón ¿no?, pues como buena investigadora se me ocurrió practicar sin ropa. Obviamente elegí la naturaleza, un sitio tranquilo, sin gente, alejado de la ciudad. El escenario más idóneo para el Yoga, no en una escuela o con el maestro famoso argentino, por ejemplo, aquel que ofrece clases de yoga en Barcelona sin ropa y cuyos seguidores son creo, si no me equivoco, todos, hombres. Cosa curiosa ya que las clases de Yoga está siempre llenas de féminas. Good for him!

Y fue entonces cuando me quité la ropa y descubrí……

Quise realmente sentir por mí misma qué era esto de hacer Yoga desnuda. Siempre me ha parecido que uno debe probar las cosas y acercarse con una óptica más amplia hacia las novedades.

Allí estaba pues, sin ropa, sin zapatos, caminando como Dios me trajo al mundo, árboles a los lados, un sol estupendo. Un aire magnífico. Mediados de noviembre. Venga, empecemos…. ¡ah! ¡qué sensación de libertad!, sentir el viento, sentir la tierra bajo los pies, mirarse, sentirse y fluir. Surya Namaskar, Utthita Trikonasana, Parsvottansana, y así seguí.

Hubo un momento en que sentí que era parte de aquel paisaje, una sensación tranquila y relajada, para nada obscena o vulgar.

Yo, mi cuerpo, la naturaleza, los elementos. Increíble.

Y finalmente…..

Puedo decir en mi humilde opinión que es unas de las cosas más bellas, practicar Yoga sin ropa, pero añado que tiene, tendría que, ser en la naturaleza, porque somos parte de ella y de seguro fluíremos mucho mas que estar dentro de un recinto.

Desnudez + Naturaleza + Yoga = la combinación  perfecta

Estar al desnudo, sin ropa, es una especie de libertad a la que puedes aproximarte hacia ti mismo, sin juzgar,te queriéndote, sintiéndote. Y de manera sutil empiezas a sentir la belleza de esta caja, este envoltorio que tenemos, y donde reside nuestro ser mas profundo.

Yoga al desnudo es practicar con atención plena a la respiración, sentir la piel y poder llevar allí nuestra conciencia, estar atento a tus propios límites, y una vez estás tan ocupado en tu Asana, olvidas por un momento que no llevas ropa. ¡Y no pasa nada!

La sensación al terminar la práctica es ligera y respiras y tocas la tierra, sientes en tus pies esa fuerza, en la piel el sol, en tu cara el viento. Los elementos, nuestra propia esencia, sin capas, sin máscaras. Real, honesto, tal cual es. Existencia pura.

¡Pruébalo!

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